Agradesco al autor de este articulo, por el interes y por el comentario. Cesar Combina (Administrador)
Nuevamente, la pluma envenenada (para bien creo yo) de César Hildebrandt, muy bien citado por usted apreciado César, nos muestra claramente la triste y cada vez más penosa realidad de nuestra izquierda peruana, de la que, (como bien sabe el autor, que me conoce de nuestras epocas cachimbescas) no niego pertenecer:
- De un lado tenemos a la izquierda de cafetín , aquella que en los lejanos años 70″s y parte de los 80″s bramaban por una revolución en la que ellos pudieran ondear las banderas del proletariado internacional, para luego, al llegar al poder, se “aggiornasen” , cuales miembros del politburó del PCUS al que tanto detestaban por su inmovilismo. La caída de la cortina de hierro, y los años de neoliberalismo a ultranza los hizo pernoctar en el sueño de Segismundo, para luego, en los 2000 mostrarse como los ongistas reciclados, los nuevos y frescos rostros de una izquierda con rostro humano; que en realidad es una mala copia de la derecha actual(que ironía no, la mayoría de ellos, antiguos Vanguardia Revolucionaria-Proletario Comunista, grupo nacido en la pucp). Aspiran a ser como Michelle Bachelet, pero están más cerca algunos de ellos a Alvaro Uribe, o peor, al robusto ocupante del sillón de Pizarro .
- Al otro tenemos a la “zurda chanfainita”; aquellos que se arroparon junto a los anteriores en el proyecto integrador del doctor Barrantes Lingán en los 80 , torpedeado por sectores reaccionarios de ultras ( hoy caviarizados), y que con la caída del socialismo real de la URSS y tras vivir el duro golpe que les supuso la llegada de las políticas del consenso de Washington durante el fujimorato, en esta nueva era se han aúnado al carro del movimiento bolivariano. El socialismo irreal del S.XXI, que puede acabar tragicamente con la caída del precio del petróleo en el libre mercado.
Dicho esto deseo emitir un pronunciamiento a todos los que aún se consideran verdaderos izquierdistas:
Izquierda no es salir a destrozar calles , molotovear a policías que actúan como mastines de presa, ni criticar a mansalva, a diestra y siniestra a los que nos gobiernan (que claro, bien merecidas tienen las criticas) , sino proponer el cambio de la sociedad vía un gobierno igualitario que gobierne PARA TODOS, y no para sus intereses personales. Sigamos el legado del doctor Barrantes Lingán e intentemos construir un frente de izquierda unida que en el fondo encarnen los ideales de muchos que nos antecedieron y que renunciemos al sectarismo y a los intereses mezquinos que hicieron que “caviares” o “xanfainas” demolieran la IU.
Renunciemos a las etiquetas, seamos el rostro que el 35% de peruanos de izquierda reclaman. En Chile se logro la Concertación y el Juntos Podemos Más.. Y no olvidemos que Salvador Allende lideró en democracia un pacto que unía las izquierdas ¿Por qué nosotros no?
Por : Luis Andrés – Alumno de derecho PUCP




